La brecha digital se define como la separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países…) que utilizan las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que aunque las tengan no saben como utilizarlas.
Los llamados analfabetos informáticos corren el riesgo de quedar fuera del mercado laboral, que exige cada vez mayores conocimientos y formación tecnológica. Las iniciativas públicas y privadas se han multiplicado para favorecer su e-inclusión.
